Una treintena de países imponen tributos sobre los beneficios extraordinarios por la crisis energética

Los gobiernos de medio mundo han echado mano a la política fiscal para proteger a sus empresas y trabajadores de las dos últimas crisis económicas. Tras el varapalo de la pandemia, que disparó el gasto en redes de protección, la crisis energética volvió a revolucionar las Haciendas nacionales con nuevos tributos, subsidios y topes de precios Según la OCDE, una treintena de países, entre ellos España, introdujeron en 2022 también un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. “Estas medidas son poco comunes en la historia reciente, pero se introdujeron excepcionalmente para recaudar ingresos para gastos fiscales adicionales, limitar las desigualdades y fortalecer la cohesión social”, apunta el organismo con sede en París en su último informe sobre Reformas de la política fiscal 2023, que también aprecia un aumento de los impuestos sobre la riqueza neta.

Seguir leyendo


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta