A los narcos albaneses les gusta Teruel, destino ideal para ocultar plantaciones de marihuana

El 21 de julio se celebraba en el municipio turolense de Mas de las Matas una fiesta local de verano. Era aún temprano para el baile, sobre las once de la noche, cuando la rutina de este pueblo de 600 habitantes se vio sacudida por la llegada de un coche tipo monovolumen de color negro con matrícula francesa. El vehículo con cinco ocupantes atravesó la localidad a toda velocidad. El hombre al volante se paró a preguntar a un par de personas dónde estaba el centro de salud en un español rudimentario. Cuando se lo indicaron, aceleró y frenó en seco frente al ambulatorio. El conductor abrió una de las puertas traseras, sacó a dos hombres malheridos, los dejó en el suelo y pisó el acelerador. Varios vecinos que estaban cerca acudieron rápido a ayudarlos. Estaban llenos de sangre, uno tenía varias puñaladas en el pecho y el otro, en el cuello. El primero acabaría muriendo poco después.

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